García Rodríguez, Salvador2015-08-172015-08-172008-12-01http://hdl.handle.net/11285/569145Lomo toaas 1as cosas, nuestra v1v1enaa surre aetenoro con e1 uso y el uempo. J-'ara que podamos disfrutarla en las mejores condiciones durante el mayor tiempo posible, es necesario brindarle un mantenimiento adecuado, periódico y continuo, mismo que ayudará a incrementar su valor, es decir, la plusvalía del patrimonio familiar. Terminando el periodo de garantía sobre algunos artículos, es recomendable buscar la ayuda especializada lo antes posible. No solo es más seguro y evita riesgos, sino que a menudo resulta, más barato pues la necesidad se resuelve antes que esta sea mayor; lo mismo debería pasar con la vivienda ya que para muchas personas ésta es la inversión más grande que van a realizar en su vida. En las ciudades más importantes de nuestro país, es común al pasar por las colonias y observar a simple vista muchos daños o maltratos que tienen las viviendas, ya sea por uso, tiempo o trabajos hechos con mala calidad. Sin embargo, a nadie parece importarle mucho y dejan los desperfectos hasta que se van acumulando. Con el paso del tiempo se producen nuevos daños y finalmente el dueño de la vivienda tiene que desembolsar una fuerte suma de dinero, que la mayoría de las veces no estaba contemplada para realizar las reparaciones o cambios requeridos. El no brindarle un mantenimiento constante a la vivienda en conjunto con sus equipos o componentes, genera una pérdida muy grande del patrimonio familiar ya que no solo están involucrados los gastos de reparación, sino que además se encuentran los gastos en función del tiempo, es decir, de aquellos gastos relacionados con el tiempo de vida de cada elemento. Un ejemplo relacionado con este punto puede ser un automóvil. Al hacernos propietarios de un auto se nos entrega un manual de cómo cuidar el mismo y cada cuándo se debe hacer el mantenimiento necesario para que éste funcione de la manera que fue diseñado. Si durante todo el primer año que se tiene el automóvil no se le lleva a realizar ni un solo servicio, lo más seguro es que para final del año el auto ya no funcione adecuadamente y se tenga que llevar a reparar. Generalmente implicaría quedarse sin el auto un tiempo y pagar una gran suma de dinero, la cual seguramente no estaba contemplada y equivaldría a pagar cinco veces lo que hubiera costado el mantenimiento adecuado durante el año. Tomando en cuenta el ejemplo anterior podemos deducir que lo mismo sucede con la vivienda, sus componentes y equipos. Por eso mismo es importante dar el mantenimiento que se necesita y no esperar hasta que los desperfectos sean mayores o causen otros y termine resultando muy costosa su reparación. Por otro lado, dar el mantenimiento adecuado es un trabajo complicado, ya que normalmente las personas se encuentran ocupados en asuntos laborales, familiares o sociales, entre otros, lo cual provoca baja disposición de tiempo libre, para atender las necesidades materiales de su vivienda. Dicho mantenimiento, implica tener un control constante de los tiempos de vida de los elementos con los que cuentan su vivienda, identificar los problemas y necesidades, buscar proveedores de materiales, contratistas, arquitectos, conseguir y comparar diferentes cotizaciones, negociar, etc. Esto equivaldría a disminuir el tiempo que se tiene para disfrutar su hogar.info:eu-repo/semantics/openAccesshttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0Area::INGENIERÍA Y TECNOLOGÍA::CIENCIAS TECNOLÓGICAS::TECNOLOGÍA DE LA CONSTRUCCIÓN::VIVIENDASEsquema de Mantenimiento Preventivo y Correctivo en la Vivienda-Edición ÚnicaTesis de maestría